La filial peruana completó acuerdos de acceso a bloques de terreno para el proyecto brownfield de cobre en Espinar, Cusco, con producción esperada en H2 2029.
Glencore avanza en la expansión de su operación de cobre en Perú. Antapaccay, entidad peruana controlada por la multinacional, completó los acuerdos de acceso a tierras requeridos para desbloquear el proyecto brownfield Coroccohuayco, ubicado en Espinar, región Cusco.
El hito representa un paso crítico en el desarrollo de esta iniciativa estratégica. El equipo del proyecto trabajará ahora en la obtención de los permisos finales necesarios para habilitar la primera producción, prevista para el segundo semestre de 2029. Coroccohuayco está proyectado para incrementar significativamente la vida útil de la mina y la futura producción de cobre de Antapaccay.
Luis Rivera, Director de Operaciones de Glencore América del Sur, señaló: «Asegurar el acceso a las tierras requeridas es un hito importante para Coroccohuayco y para el futuro a largo plazo de la operación más amplia de Antapaccay, y complementa la aprobación ambiental MEIA recibida anteriormente este año. Continuaremos trabajando estrechamente con las comunidades locales y las autoridades conforme avanzamos con el proyecto».
Impacto en vida útil y desarrollo territorial
El proyecto tiene dimensiones relevantes para la sostenibilidad operativa de la faena. Jon Evans, Industrial Lead Copper en Glencore, agregó: «Coroccohuayco se espera que extienda la vida útil de Antapaccay a más de 40 años, apoyando empleos, proveedores locales y desarrollo económico en Espinar y en la región del Cusco durante décadas».
La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de Glencore como uno de los mayores productores globales de cobre diversificado, operando en más de 30 países con una red de más de 140.000 empleados y contratistas. El acceso a tierras completa un requisito fundamental para continuar con los trámites administrativos previos al inicio de operaciones en 2029.

