El Gobierno de Panamá planea publicar este viernes la auditoría final de la mina Cobre Panamá, operación de First Quantum Minerals (TSX: FM) que permanece cerrada desde fines de 2023, en medio de nuevas protestas antimineras y crecientes expectativas sobre la próxima decisión del Ejecutivo.
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, señaló que el informe elaborado por terceros será divulgado públicamente “con plena transparencia” una vez finalizado, según medios locales. La auditoría integral se encuentra en su etapa final de análisis técnico y verificación, luego de la emisión de seis informes preliminares.
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, indicó que será el presidente José Raúl Mulino quien defina el futuro de la mina una vez que el Gobierno revise los hallazgos del informe. Moltó también informó que ya fue aprobado un plan de gestión segura para conservar ambientalmente el área y retirar materiales que pudieran generar daños.
Auditoría podría definir el futuro de Cobre Panamá
La auditoría es considerada un insumo clave para determinar el futuro de Cobre Panamá, una de las mayores operaciones cupríferas del mundo antes de su cierre.
La mina fue suspendida de manera indefinida luego de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional la concesión de First Quantum a fines de 2023, en un contexto de masivas protestas sociales y ambientales contra la actividad minera.
Desde entonces, la administración de Mulino ha mostrado apertura a evaluar una eventual reactivación de la actividad minera, argumentando la importancia económica del sector. Sin embargo, organizaciones ambientales y grupos de la sociedad civil mantienen una fuerte oposición a cualquier intento de reapertura.
Protestas vuelven a las calles
La posible publicación de la auditoría reactivó las manifestaciones contra la minería. Decenas de personas marcharon recientemente en Ciudad de Panamá para rechazar una eventual reapertura de Cobre Panamá, en protestas organizadas por Sal de las Redes y Movimiento Independiente Voluntad.
Los manifestantes criticaron el manejo gubernamental del tema y pidieron al presidente Mulino responder a la oposición ciudadana. Las movilizaciones recuerdan las tensiones de octubre y noviembre de 2023, cuando las protestas nacionales culminaron con el cierre de la mina.
Antes de su paralización, Cobre Panamá era una de las operaciones de cobre más relevantes del mundo, con una producción de 350.000 toneladas en 2022. También representaba cerca del 5% del producto interno bruto de Panamá, según antecedentes citados en reportes sectoriales.
Impacto económico del cierre
First Quantum ha señalado que la suspensión de Cobre Panamá habría generado una pérdida estimada de US$3.500 millones en contribución económica para el país durante los últimos dos años, reflejando el alto costo financiero de la paralización prolongada.
El caso también ha generado tensión en materia de inversión extranjera y seguridad jurídica. En marzo de 2025, First Quantum acordó discontinuar dos procesos de arbitraje relacionados con Cobre Panamá, en una medida orientada a abrir espacio para eventuales conversaciones con el Gobierno panameño sobre el futuro del activo.
La mina también mantiene inventarios de concentrado de cobre almacenados, un tema que ha sido parte de las discusiones sobre preservación ambiental, seguridad del sitio y eventual procesamiento o exportación de material existente.
Gobierno rechaza especulaciones sobre resultados
En paralelo, ha circulado en redes sociales una publicación no verificada que afirma citar un supuesto informe preliminar de auditoría, con acusaciones sobre daño ambiental irreversible y beneficios económicos desproporcionados para la empresa minera.
El Gobierno panameño ha rechazado las especulaciones en torno a hallazgos no oficiales y sostiene que únicamente el informe final permitirá determinar el cumplimiento ambiental del proyecto y orientar las decisiones futuras.
Navarro recalcó que el documento será extenso y requerirá un análisis detallado. “Este informe será público para que todos puedan estudiarlo”, señaló el ministro, de acuerdo con medios panameños.
Una decisión con impacto minero y político
El futuro de Cobre Panamá se ha convertido en uno de los temas más sensibles para el Gobierno de Mulino. La decisión deberá equilibrar variables económicas, ambientales, sociales y jurídicas, en un país donde la minería quedó profundamente cuestionada tras las protestas de 2023.
Para el mercado global del cobre, una eventual reapertura tendría relevancia debido al tamaño de la operación y al déficit estructural que enfrenta la industria frente a la demanda asociada a electrificación, infraestructura energética y transición tecnológica.
Sin embargo, cualquier intento de reactivar la mina requerirá reconstruir confianza institucional, responder a las preocupaciones ciudadanas y garantizar estándares ambientales verificables.
La publicación de la auditoría será el primer paso formal para abrir una nueva etapa en la discusión. Su contenido podría definir si Panamá avanza hacia una eventual reapertura, mantiene el cierre indefinido o establece nuevas condiciones para el manejo ambiental y económico de uno de los activos cupríferos más importantes de América Latina.
Fuente Reporte Minero

