La minera australiana Viridis Mining and Minerals se encuentra en conversaciones avanzadas con potenciales compradores de Europa y Estados Unidos para abastecer con tierras raras desde su proyecto Colossus, ubicado en el estado de Minas Gerais, Brasil.
El CEO de la compañía, Rafael Moreno, señaló a Reuters que la empresa no está buscando acuerdos con compradores chinos, pese al interés recibido desde ese mercado. La decisión se enmarca en una estrategia orientada a integrar el proyecto a cadenas de suministro occidentales, en un contexto de creciente competencia global por minerales críticos.
Viridis inauguró este jueves su centro de investigación y procesamiento de tierras raras en Poços de Caldas, Brasil, como parte de los preparativos para llevar el proyecto Colossus a producción estable hacia fines de 2028.
Proyecto Colossus apunta a compradores occidentales
El nuevo centro permitirá producir el primer carbonato mixto de tierras raras del proyecto, con minerales como neodimio y terbio, entre otros. Según Moreno, esta capacidad será clave para avanzar en las negociaciones de offtake con compradores internacionales.
Los acuerdos de offtake son contratos mediante los cuales compradores se comprometen a adquirir determinados volúmenes de producción durante un período definido, lo que puede facilitar el financiamiento y desarrollo de proyectos mineros.
Aunque Viridis ha recibido interés de potenciales compradores a nivel global, la compañía trabajará exclusivamente con clientes occidentales.
“Tomamos una postura bastante temprano de seguir la ruta occidental. A medida que ocurre la diversificación de las cadenas de suministro, creemos que obtendremos un mejor valor para nuestros productos frente a la presión sobre los precios que China puede ejercer cuando todo el producto va hacia allá”, dijo Moreno.
El ejecutivo agregó que las conversaciones con inversionistas y prestamistas se han enfocado en mantener el proyecto fuera de las cadenas de suministro chinas.
Tierras raras y tensión geopolítica
La apertura del centro ocurre en medio de una carrera global por asegurar el suministro de tierras raras y minerales críticos, materiales esenciales para industrias como vehículos eléctricos, energías limpias, tecnologías avanzadas y sistemas de defensa.
China concentra alrededor del 60% de la producción minera mundial de tierras raras y el 90% o más de la producción refinada. Esta posición dominante ha llevado a gobiernos de Estados Unidos y Europa a acelerar iniciativas para reducir su dependencia de Beijing.
La tensión aumentó luego de que China introdujera restricciones a las exportaciones en abril de 2025, en respuesta a los aranceles aplicados por Estados Unidos. Beijing ha defendido reiteradamente estas medidas, asegurando que aprueba las solicitudes que cumplen con los requisitos correspondientes.
En este escenario, proyectos como Colossus ganan relevancia estratégica al ofrecer una posible fuente alternativa de suministro fuera de China.
Centro de procesamiento en Brasil
Colossus es el primer proyecto de Viridis en Brasil, aunque la compañía también cuenta con operaciones en Australia y Canadá.
El centro inaugurado en Poços de Caldas tendrá capacidad para procesar hasta 100 kilogramos de mineral por hora. Su operación permitirá obtener muestras y productos iniciales que servirán para validar el procesamiento del mineral y respaldar conversaciones comerciales con futuros compradores.
La compañía espera alcanzar producción estable hacia fines de 2028, consolidando a Colossus como un proyecto relevante dentro del mapa de tierras raras en América Latina.
Inversión podría alcanzar US$400 millones
Moreno estimó que el desarrollo del proyecto requerirá una inversión de entre US$360 millones y US$370 millones. Sin embargo, el monto podría aumentar hasta US$400 millones si los prestamistas solicitan a la compañía mantener capital de trabajo adicional.
El financiamiento del proyecto debería completarse durante el tercer trimestre, según indicó el CEO.
La estrategia de Viridis refleja el creciente interés por desarrollar nuevas fuentes de suministro de minerales críticos en América Latina, especialmente en un momento en que Estados Unidos y Europa buscan reducir riesgos geopolíticos y fortalecer sus propias cadenas industriales.
Fuente Reporte Minero

