Chile lidera densidad de cargadores para electromovilidad en América Latina

Chile se posicionó como el país con mayor densidad de infraestructura pública de carga para electromovilidad en América Latina, con 8,04 cargadores por cada 100 vehículos electrificados, de acuerdo con datos actualizados al primer trimestre de 2026.

El país cuenta con 2.159 estaciones públicas de carga, ubicándose además en el segundo lugar regional en términos absolutos, detrás de Brasil y por sobre México, Colombia y Uruguay.

Chile lidera el indicador regional de infraestructura de carga

Aunque Brasil concentra el mayor número total de estaciones públicas, Chile encabeza el indicador que relaciona la infraestructura disponible con el tamaño de la flota electrificada.

Con 8,04 cargadores por cada 100 vehículos eléctricos, el país supera a Panamá y Brasil, mostrando una red relativamente más desarrollada en relación con el parque vehicular disponible.

El dato adquiere relevancia a medida que la expansión de la electromovilidad deja de depender únicamente del aumento en la venta de vehículos y comienza a estar determinada también por la capacidad de ampliar la infraestructura de recarga de manera suficiente y territorialmente equilibrada.

Más de 26.000 vehículos eléctricos livianos en circulación

A marzo de 2026, Chile registraba 26.863 vehículos eléctricos livianos en circulación, manteniéndose entre los principales mercados latinoamericanos en términos per cápita.

El país también lidera la flota regional de buses eléctricos, con 4.707 unidades, consolidando una posición relevante tanto en transporte público como en el desarrollo de infraestructura asociada a la movilidad eléctrica.

Infraestructura como condición para sostener el crecimiento

El secretario ejecutivo de OLACDE, Andrés Rebolledo, destacó que el desarrollo de infraestructura de carga será determinante para sostener el crecimiento futuro de la electromovilidad.

“Los datos del Monitor de OLACDE muestran que Chile no solo ha avanzado en la incorporación de electromovilidad, sino también en un aspecto decisivo para su sostenibilidad: la infraestructura de carga”, señaló.

Rebolledo agregó que el desafío será sostener y ampliar esta red para permitir una mayor expansión de la movilidad eléctrica en segmentos particulares, corporativos y logísticos.

Oportunidades para operadores, distribuidoras y nuevos modelos de negocio

El desarrollo de una red pública más densa también abre oportunidades para operadores de carga, distribuidoras eléctricas, fabricantes de equipos, inversionistas y empresas de servicios de movilidad.

Una mayor disponibilidad de infraestructura permite reducir barreras de adopción y genera condiciones para nuevos modelos de negocio vinculados a la recarga, gestión energética y electrificación de flotas.

El parque de vehículos livianos electrificados en América Latina y el Caribe alcanzó 837.014 unidades al cierre del primer trimestre de 2026. Durante ese período se comercializaron 106.765 vehículos, y de mantenerse ese ritmo, la región podría superar el millón de unidades en circulación durante 2026.

Ese crecimiento aumenta la presión sobre los sistemas eléctricos y la infraestructura de carga, especialmente en mercados donde el parque automotor crece más rápido que la red disponible.

Fuente Reporte Minero