En seminario de Colbún y la UC, el sector debatió sobre la suficiencia del sistema tras el estrés invernal y la integración de 5.000 MW en almacenamiento.
La seguridad y suficiencia del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) concentraron el debate durante el seminario “El sistema eléctrico bajo estrés: aprendizajes y desafíos”, organizado por la Cátedra de Transición Energética Responsable Colbún y el Centro de Energía de la Universidad Católica (UC). El encuentro analizó la estrechez operacional registrada en julio —marcada por un año hidrológico dentro del 2% más seco histórico y restricciones en combustibles— que situó al sistema al límite de un decreto preventivo de racionamiento.
En su intervención, el director ejecutivo del Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), Ramón Castañeda, dimensionó el vertiginoso despliegue de los sistemas de almacenamiento con baterías (BESS), infraestructura que ya suma cerca de 5.000 MW en el sistema (2.700 MW en operación comercial y el remanente en etapa de pruebas).
Respecto a este cambio estructural, Castañeda enfatizó: “Esas baterías están moviendo hoy prácticamente la misma cantidad de energía que mueven los embalses. Y los embalses tomaron 50 años”.
Logística de respaldo térmico y gestión de suficiencia
El ejecutivo del CEN explicó que la ley define la calidad del servicio a partir de tres variables: suficiencia, seguridad y calidad, remarcando que la suficiencia depende tanto de la infraestructura como de la gestión y las señales contractuales de largo plazo.
En materia de respaldo térmico, Castañeda detalló que los análisis de la cadena logística arrojaron que hasta un 17% del consumo nacional de diésel puede ser demandado por la generación eléctrica en períodos de alta estrechez, registrándose un tiempo de reposición promedio de 18 horas hacia las centrales de generación.
En la apertura, el presidente de Colbún, Hernán Rodríguez, sostuvo que “una transición energética exitosa requiere avanzar también en seguridad de suministro, confiabilidad y competitividad”, mientras que el prorrector de Gestión Institucional de la UC, Francisco Gallego, advirtió que las decisiones actuales comprometen la infraestructura productiva y el empleo para las próximas décadas.
Tolerancia al riesgo y costos para grandes consumidores
Durante el panel de discusión técnica, el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Mauricio Funes, planteó la necesidad de definir el nivel de riesgo que el sistema está dispuesto a tolerar bajo criterios de eficiencia económica: “El desafío es cómo logramos alcanzar ese nivel de seguridad a través de mecanismos eficientes”.
Desde la demanda minera e industrial, la gerente de Energía de Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, Verónica Cortez, remarcó la importancia de separar el estándar de seguridad de la eficiencia en los costos: “La norma define un nivel de seguridad y deberíamos buscar la manera más eficiente de proveer esa seguridad. Lo que no vemos hoy es que haya eficiencia en la solución”.
Cortez añadió que existen herramientas operacionales de corto plazo para cerrar brechas, pero las soluciones de largo plazo requieren reformas de planificación legal ante un mercado condicionado por políticas públicas que demandan revisión.
Desfase regulatorio e inflexibilidades en el gas natural
Por su parte, el gerente de Energía de Colbún, Juan Eduardo Vásquez, advirtió sobre el descalce entre la velocidad tecnológica y los tiempos regulatorios, señalando que el sector pasó de incorporar 300 MW cada cinco años a registrar inversiones de 3.000 MW anuales en baterías en el último trienio.
Vásquez alertó que los plazos de desarrollo para nueva infraestructura de transmisión superan hoy los seis años, lo que arriesga construir soluciones desfasadas respecto a un sistema que muta cada dos años.
Asimismo, apuntó a las restricciones normativas que gravan al Gas Natural Licuado (GNL): “Junto al diésel es necesario revisar las condiciones para el uso del gas natural. Hemos puesto restricciones que impiden ejercer libremente las opciones de abastecimiento”, al obligar a comprometer buques metaneros con meses de anticipación sin certeza de despacho.
Fuente: Reporte minero
